LA PROFECÍA ABORIGEN
Por
varias generaciones mis ancestros esparcen la profecía que relata la llegada de
una extraña tribu, que tomara por la fuerza nuestro mundo doblegando cualquier
oposición; pero ante la adversidad surgirán héroes y venceremos.
Soy
Kitsú, pertenezco a la tribu Tahamí
junto con mi hermosa esposa kailé y mi hijo Bahue. Somos una tribu
pacífica dedicada a la agricultura, la
pesca y la caza; no nos falta nada ya que la madre naturaleza nos brinda lo
necesario. Todos los días disfruto sembrando
y pescando con Bahue, mientras Kailé hace artesanías de barro y curiosos
adornos con el material dorado. También aprovecho este tiempo para hablarle a
Bahue sobre nuestro Dios y enseñarle el origen de la tribu.
Un
día muy bonito me dirigí a sembrar maíz
sin mi hijo, le llamó la atención el arte de Kailé y quería aprender.
Luego de un rato en mi labor observé algo muy extraño desde la colina, al
parecer la tribu vecina estaba siendo atacada. Debía volver y avisar al Cacique
Quirama. Al dar la vuelta quedé estupefacto, mis extremidades no me respondían
y el miedo se apodero de mis sentidos; tenía al frente el ser más extraño y
tenebroso, algo que nunca había visto. Este ser, aunque era semejante a nosotros,
tenía ropas muy raras y estaba unido a
una bestia enorme de cuatro patas; no podía ser otra cosa más que el demonio.
Me estaba apuntando con un artefacto que desconocía y me hablaba en una lengua
que nunca había escuchado, a juzgar por sus movimientos quería que lo siguiera.
Entonces pasó algo misterioso, inexplicablemente se separó de la bestia y se
dirigió hacia mí; con una soga me ató las manos y luego se unió de nuevo con la
bestia. Me llevó de regreso a la tribu y presencié la imagen más horrorosa;
había muchos de ellos y varios de mis
compañeros estaban muertos, heridos y amarrados, las mujeres y los niños
lloraban.
En
ese momento solo pensaba en Kailé y Bahue, al verlos vivos corrí hacia ellos y
los abracé, sentí un gran alivio por reunirme con ellos. Luego me llené de
incertidumbre y me aquejaban dos
preguntas, ¿por qué hacían eso? ¿Qué querían estos seres?
Noté
que tenían esclavos de otras tribus, entre ellos uno conocido: Tutabi;
pertenece a una tribu guerrera, una de las más poderosas del territorio.
Sigilosamente me acerqué y le pregunté:
- Que sucedió Tutabi?
- Kitzú, me alegra verte,
esos seres llegaron a nuestra tribu queriendo dominarnos, los enfrentamos con
los mejores hombres que tenemos pero fuimos derrotados. Poseen armas muy
poderosas; los arcos, dardos y tiraderas no pueden hacer nada contra ellos.
Entonces
comprendí, era la tribu de la profecía que venía de otro mundo para doblegarnos a todos. Nos hicieron
esclavos, las tribus guerreras opusieron resistencia pero fueron derrotadas, profanaron
los templos, se llevaron las esculturas y las artesanías, tenían un gusto
especial por el material dorado, nos ofrecieron objetos extraños que denominan espejos e instrumentos
musicales a cambio de este material dorado. No debo negar que esos objetos son
muy interesantes, Kailé y Bahue se divierten con ellos.
Han pasado
muchos años, aun somos esclavos y veo como nuestra cultura desaparece, los
miembros de la tribu han disminuido considerablemente, nos hablan sobre un
nuevo Dios e imponen nuevas costumbres,
abusan de nuestras mujeres y las embarazan, ahora nuestra descendencia posee
rasgos muy diferentes, poco a poco estamos desapareciendo. Sin embargo no todo
está perdido, es seguro que la profecía se está cumpliendo y soy feliz, porque
algún día surgirán héroes y recuperaremos nuestro territorio.
Autor: JJS
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